Manual de literatura española

 

 
 


Colección dirigida por:
Felipe B. Pedraza Jiménez
Milagros Rodríguez Cáceres
y Manuel Castillo Molina

cenlit

Modelo de comentario de texto

Primera parte

Segunda parte

 

 

 

     


El comentario de texto es uno de los medios más eficaces para introducir al alumno en el mundo literario. La reforma de las enseñanzas básica y media potencia, sin duda, este sistema de estudio y análisis.
Naturalmente, no se puede ni debe exigir lo mismo a un alumno de 13 ó 14 años que a otro de 18. El primero se enfrenta por vez primera a la tarea de analizar un texto, mientras que el segundo lleva ya un bagaje cultural y vital, y una amplia experiencia en este quehacer apasionante de desentrañar la obra literaria.
Atendiendo, pues, a esta variedad de destinatarios, nuestra colección se divide en dos niveles: básico, y medio. En cada uno de ellos se ofrece un libro del alumno -Comentario de textos literarios-, en el que figura una selección de 40 textos (20 hasta el siglo XX, y otros tantos del siglo XX), y un libro del profesor que contiene, en separatas introducidas en carpetas, los textos comentados -Textos literarios comentados-. En cada nivel la dificultad y complejidad se gradúan, a fin de ir accediendo paulatinamente y sin violencias a textos de análisis cada vez más complejos.
Se ha procurado que el conjunto constituya un método, es decir, un camino que facilite el progreso del alumno. Precediendo a cada libro del alumno se recogen, por una parte, unas instrucciones metodológicas, la terminología básica que se debe emplear y un comentario que puede servir de guía o modelo; y, por otra, un conjunto de ejercicios que le orientan sobre los pasos que hay que seguir para el comentario de cada uno de los textos.
Como el alumno debe redactar por completo cada comentario, constituye un motivo excelente para insistir, de manera sistemática, en el ejercicio de la redacción. Todos los comentarios aparecen, en la fase final, redactados en las carpetas Textos literarios comentados -el libro del profesor-, además del análisis previo que se realiza de los 40 textos de cada nivel. Estos materiales aspiran a ser un instrumento auxiliar que facilite la ágil preparación de una clase activa y dinámica, en la que el profesor se encuentra con todos los materiales preparados, dispuestos en cuadernillos de idéntico tamaño que el libro del alumno.

MODELO DE COMENTARIO PARA EL NIVEL BÁSICO

Romance del prisionero

      Por el mes era de mayo,
    cuando hace la calor,
    Cuando canta la calandria
    y responde el ruiseñor,
5 cuando los enamorados
    van a servir al amor,
    sino yo, triste, cuitado,
    que vivo en esta prisión,
    que ni sé cuándo es de día,
10 ni cuándo las noches son,
    sino por una avecilla
    que me cantaba al albor:
    matómela un ballestero;
    ¡déle Dios mal galardón!

[Marcelino Menéndez Pelayo
Antología de los poetas líricos castellanos, tomo VIII, CSIC, Santander, 1945.]

PRIMERA PARTE:
RECOGIDA DE MATERIALES EN TORNO AL TEXTO

(Se trata de un conjunto de preguntas que, dentro de cada texto, orientan al alumno acerca de los principales problemas que debe tratar en el comentario.)
1. ¿Qué tipo de versos utiliza el poeta? ¿Qué tipo de combinación métrica? Descríbela.
2. ¿Existen repeticiones de palabras o frases de estructura semejante? ¿Qué función tienen estos elementos dentro del poema?
3. ¿Existen repeticiones de sonidos? ¿Qué valor expresivo alcanzan esas reiteraciones?
4. ¿La avecilla que aparece en el texto tiene algún valor simbólico? ¿Cuál?
5. En el texto hay una contraposición de dos mundos. Señálalos.
6. ¿Por qué se desarrolla la acción en el mes de mayo? ¿Sería lo mismo si se desarrollara en noviembre?
7. En el texto hay algunos arcaísmos (palabras o giros que han caído en desuso). Señálalos.

NOTAS PREVIAS
SITUACIÓN DE LA OBRA Y DE SU AUTOR

Romance tradicional: trasmitido oralmente desde la Edad Media. De él existen numerosas versiones, con diversas variantes. La versión que comentamos procede del siglo XVI y es una de las más breves y sintéticas.

VOCABULARIO Y CUESTIONES LINGÜÍSTICAS

En el texto no encontramos palabras de difícil comprensión. No obstante, quizá convenga aclarar el significado de las siguientes:
    cuitado: desdichado, infeliz.
    al albor: al amanecer, al despuntar el día.
    galardón: premio, regalo con que se agradece un servicio (mal galardón: castigo).
    Expresiones arcaicas: la calor (hoy conservado en el habla dialectal de Andalucía y Extremadura), cuándo las noches son (hoy decimos: cuándo es de noche), matómela (me la mató).

TEMA, ASUNTO Y ARGUMENTO

Tema: la angustia del prisionero al que se priva del único elemento que alivia su soledad.
Asunto: contraste entre el esplendor vital del mes de mayo y la soledad del prisionero. La aparición y muerte de la avecilla acentúa aún más el desamparo del personaje.
Leve trama argumental como sostén del sentimiento lírico.

ESTRUCTURA

El poema está dividido en cuatro partes:
1.ª (vs. 1-6): descripción del mes de mayo (mundo exterior): la calor, el canto de los pájaros, el amor.
2.ª (vs. 7-10): situación lamentable del prisionero (mundo personal).
3.ª (vs. 11-12): aparición de la avecilla, alivio de las penas del preso.
4.ª (vs. 13-14): muerte del ave, maldición contra el matador.
Como se puede observar, las tres primeras partes están ligadas por la conjunción adversativa sino, que las opone entre sí.
En las dos primeras partes, la descripción del mundo exterior y el de la cárcel se realiza mediante una serie de paralelismos y anáforas:

cuando hace la calor...
cuando canta la calandria....
cuando los enamorados....
que vivo en esta prisión,
que ni sé cuándo es de día,
ni cuándo las noches son...

RECURSOS EXPRESIVOS

Los rasgos del lenguaje que confieren especial expresividad al poema son en esencia los siguientes:
aliteración (repetición de sonidos): cuando canta la calandria.
antítesis y contrastes: canta la calandria / responde el ruiseñor; día / noche.
símbolos: el mes de mayo, la calandria, el ruiseñor, los enamorados son símbolos del amor y la vida; la avecilla, de las cosas que alegran la existencia; el ballestero, de la crueldad humana.
diminutivos: avecilla.
adición de un pronombre expresivo: matómela.
asíndeton (ausencia de las conjunciones habituales): triste, cuitado.
execración (maldición): ¡déle Dios mal galardón!

CARACTERIZACIÓN DE LOS PERSONAJES

Es un poema lírico con leves elementos narrativos.
Los personajes son meros portadores del sentimiento, carecen de complejidad sicológica. Tienen cierto valor simbólico.

SEGUNDA PARTE:
REDACCIÓN
DEL COMENTARIO

LA OBRA EN SU CONTEXTO

El texto que vamos a comentar es un romance de carácter popular o tradicional. Como todo romance, está compuesto por versos octosílabos, riman los pares y son blancos o sin rima los impares.
Este poema se creó posiblemente a finales de la Edad Media y desde entonces hasta nuestros días se ha venido trasmitiendo de padres a hijos. Debido a esta forma de difusión, existen numerosas versiones que difieren notablemente entre sí. Nuestra versión es una de las que se cantaban en el siglo XVI. Quizá sea la más conocida y la más breve, lo que revela el gusto del romancero por la síntesis, por el «saber callar a tiempo».
Debido a su carácter arcaico y popular, encontramos en los versos algunas expresiones que no son frecuentes en la lengua culta de hoy: la forma femenina de calor (la calor), la palabra cuitado, la expresión cuándo las noches son, y el orden del verbo y los pronombres en matómela (hoy decimos me la mató). Algunos otros términos, aunque pueden usarse en la actualidad, nos sugieren el lenguaje y el mundo de la Edad Media: al albor (al amanecer), mal galardón (castigo).

TEMA Y ESTRUCTURA

El sentimiento esencial expresado en este romance es la tristeza del prisionero al que se le arrebata el único consuelo en medio de sus penas (una avecilla que cantaba al amanecer).
Para dar mayor fuerza e intensidad a este sentimiento, el poeta pone el texto en boca del preso. Sus palabras contraponen la belleza del mes de mayo (vs. 1-6) y la angustia de estar encarcelado (vs. 7-10).
Para pintar el esplendor de la primavera recurre a tres elementos: la temperatura que invita a gozar y vivir (vs. 1 y 2), el canto de los pájaros (vs. 3 y 4) y el nacimiento del amor entre los hombres (vs. 5 y 6). Estos elementos están unidos por medio de la anáfora (repetición de una palabra al principio de un verso o de un sintagma):

cuando hace la calor...
cuando canta la calandria...
cuando los enamorados...

Frente a estas maravillas, se nos describe la situación del prisionero. También un paralelismo y un contraste le sirven para trasmitir esa impresión de agobio y aislamiento. No ve la luz del sol y ha perdido la noción del paso del tiempo:

que ni sé cuándo es de día,
ni cuándo las noche son...

En los versos finales se repite el contraste que hemos señalado hasta ahora. Una avecilla viene a alegrar la vida del preso (vs. 11 y 12), pero un ballestero la mata (vs. 13 y 14).
Esos contrastes entre la felicidad y la desdicha hacen aún más angustioso el final del romance. Si reducimos a esquema su estructura, el resultado es éste:

Descripción de la primavera:
   (vs. 1-6)

- el mes de mayo, el calor (vs. 1-2).
- canto de los pájaros (vs. 3-4).
- nacimiento del amor (vs. 5-6).

Situación del prisionero: tristeza y aislamiento.
   (vs. 7-10)
Canto de la avecilla: alivio de la soledad.
   (vs. 11-12)
Muerte de la avecilla: soledad intensificada.
   (vs. 13-14)

OTROS RECURSOS EXPRESIVOS

El valor expresivo de la organización del poema está reforzado por algunos rasgos lingüísticos que conviene destacar.
La alusión al canto de los pájaros queda subrayada por la antítesis:

cuando canta la calandria
               / /
y responde el ruiseñor

y por la aliteración (repetición de sonidos) que sugiere el trino alegre y claro de las aves (obsérvese el predominio de la vocal a):

cuando canta la calandria.

La situación del prisionero se expresa mediante la acumulación de dos adjetivos sinónimos y el asíndeton:

sino yo, triste, cuitado.

Sin duda uno de los elementos de mayor expresividad es la presencia del diminutivo en la palabra avecilla. Con ese diminutivo el poeta subraya, por un lado, la fragilidad, la pequeñez del animal, y por otro, el cariño, la ternura que despierta en el prisionero.
Este pajarillo que le anuncia la llegada del día se ha convertido en algo suyo, entrañable. Por eso dice matómela, es decir, me la mató a mí, mató algo mío. No constata sólo el hecho de que el ballestero acabara con la vida del ave. En ese caso bastaría haber dicho matóla, la mató. El pronombre me subraya que en esa muerte el personaje ha perdido algo importante.
No puede extrañarnos que pida a Dios castigo para el culpable:

¡déle Dios mal galardón!

CONCLUSIÓN

El Romance del prisionero es un texto sencillo y claro, que expresa con especial intensidad el dolor de un ser condenado al aislamiento. La primavera aparece como símbolo del esplendor de la vida y del amor, mientras que la cárcel es la imagen de la peor de las desdichas: la soledad. La avecilla es una de esas cosas sencillas que alegran el existir humano. El ballestero representa la crueldad gratuita que tantas veces destruye la belleza y la felicidad.

 

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